sábado, 22 de noviembre de 2008

El caminante

Cuentan que una noche, un caminante cansado de andar durante todo el día, paró a descansar a las afueras de un poblado tibetano. No llevaba mucho tiempo durmiendo cuando un joven le despertó, y tras saludarle, angustiado, le dijo:
-Dámelo.
-¿Qué he de darte?- respondió el hombre, confunso.
-Verás, anoche se me apareció Buda en sueños. Me dijo que, a la salida del pueblo, encontraría a un caminante y que él me daría algo que me convertiría en el hombre más rico del mundo.
-Ah.. te referirás a esto..- y tras rebuscar en su vieja mochila, le entregó al chico, sin darle ninguna importancia, un enorme diamante, el más valioso del mundo, que apenas le cabía en la mano.

El joven se fue contento a su casa, se metió en la cama e intentó dormir. Pero algo le preocupaba, no podía dejar de pensar en ello...
A la mañana siguiente, muy temprano, corrió a buscar al caminante, que estaba ya a punto de emprender de nuevo su viaje. Le puso el valioso diamante en la mano y le dijo:
-Te devuelvo tu joya... dame, en cambio, lo que te permite deshacerte de ella.

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